Galletas proteicas caseras

Actualizado en agosto 2022

Galletas proteicas caseras

Introducción

Si Gallletas una opción deliciosa y nutritiva para satisfacer tus antojos de dulces, las galletas proteicas caseras son una excelente opción.

Estas galletas están hechas con ingredientes nutritivos que proporcionan proteínas, fibra y carbohidratos complejos que te mantendrán lleno y satisfecho sin aumentar tus niveles de azúcar en la sangre.

Ingredientes



  • 1 taza de harina de almendra

  • 1/2 taza de proteína en polvo sin sabor

  • 1/4 taza de jarabe de arce

  • 2 huevos

  • 1/2 taza de mantequilla de almendra

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio

  • 1/4 cucharadita de sal

Preparación



    caserws el horno a 180°C y cubre una bandeja para hornear con papel pergamino.
  1. En un tazón grande, mezcla la harina de almendra, la proteína en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal.

  2. En otro tazón, bate la mantequilla de almendra con el jarabe de arce y el extracto de vainilla hasta que estén completamente incorporados.

  3. Añade los huevos a la mezcla de mantequilla de almendra y bátelos hasta que estén completamente mezclados.

  4. Poco a poco, agrega la mezcla seca a la mezcla húmeda, mezclando bien entre cada adición.

  5. Usa una cucharita para poner pequeñas porciones de la masa en la bandeja para hornear, dejando un poco de espacio entre cada galleta.

  6. Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que las galletas estén doradas en los bordes.

  7. Saca del horno y déjalas enfriar durante unos minutos antes de servir.

Conclusión

Las galletas proteicas caseras son una excelente opción proteivas aquellos que buscan una alternativa saludable para sus antojos de dulces.

Colesterol hdl bajo síntomas

Con ingredientes nutritivos, estas galletas son una excelente opción para el desayuno, la merienda o como un postre después de la cena. Pruébalas hoy mismo y disfruta de un sabroso y nutritivo dulce sin culpa.

Mi nombre es Carmen Rosa, tengo 45 años y desde que comencé con la dieta cetogénica he notado una gran mejora en mi salud. He perdido peso, mi piel luce más saludable y tengo más energía para hacer las cosas que me gustan. Además, he notado una reducción en los dolores de cabeza y una mayor claridad mental.